COMO EL BUS DEL COLE
El día de ayer caminando por Larcomar con mi Chikita (mi esposa) me encontré de Casualidad con el vocalista y segunda guitarra de Tirando Cuadras Marco Pinto, y el emblemático baterista del grupo el espectacular Luchito "Cuarto de Kilo" Marquez. Les comentaba que justo había escrito sobre las habilidades musicales desarrolladas durante nuestra vida escolar y también sobre lo que iba escribir hoy y coincidían conmigo que una de las cosas que hicieron nuestras vidas distintas en nuestro colegio eran los buses del colegio.
Nosotros no íbamos en micros ni en los carros de nuestros papás como en otros colegios, el colegio tenía sus propios buses en diferentes rutas y de kinder a cuarto de primaria, más o menos, nos íbamos a la segunda hora al cole y regresábamos a las sexta hora, es decir íbamos más tarde y regresábamos más temprano.
Ya en secundaria íbamos a la primera hora y regresábamos a la octava, o décima si es que te quedabas a ensayar música o entrenar algún deporte, a esa edad escolar la novena y décima nunca las conocí pues como buen rebelde mi tiempo de diversión en mi barrio no lo cambiaba por ninguna otra disciplina rígida.
Que hay que resaltar de todo esto y porque quería hablar de este tema, si para empezar lo que menos tolero en mi vida actual es tener precisamente que viajar en bus, combi o cualquier cosa que se le parezca. Hoy no tolero el transporte público por diferentes razones, pero las principales son por mi afición al buen manejo y lo segundo porque respeto y valoro mi tiempo y mi seguridad, y perderlos en función de una persona cuyas últimas prioridades son las mías me desespera. Bueno simplemente lo evito y soy feliz.
Sin embargo en el cole el bus tenía una connotación distinta, era una comunidad donde te ibas desarrollando, con reglas no escritas pero implícitas como lo es la vida, hoy que escribo sobre liderazgo analizo y me doy cuenta que es ahí donde tuve mi primera escuela sobre este tema, formamos nuestra conciencia por nuestros derechos, deberes y responsabilidades frente al resto de personas y es lo que paso a desarrollar a continuación.
Conforme ibas avanzando en tu edad inicial los sitios eran más adelante y conforme más pequeño eras, ibas más ajustado. En los primeros asientos íbamos los menores y de a tres, luego cada año que pasaba ibas retrocediendo empezándote a sentar de a dos y por lo general si la coordinación no te fallaba con la chica que te gustaba como mi amigo Marco y su amor platónico con quien toda la vida pretendió sentarse aunque no siempre lo lograba, pero su misión durante sus experiencias en el bus fue principalmente esa año tras año y ayer me lo contó, así cada uno tiene su propia historia y con sus propias prioridades.
Ahora, que sucedía cuando llegabas a los últimos asientos, los de más atrás, ahí podías sentarte de a uno o de dos y sólo con quienes tu lo permitieras, si estabas en primaria y el siguiente año te empezabas a ir a la primera y regresar a la octava pues simplemente te tocaba resignarte y regresar a empezar de cero desde adelante. No te quedaba otra, ese era tu destino y lo tolerabas, volver a empezar el ciclo y ser paciente hasta lograr los mejores puestos es parte de la vida y eso no te debe desenfocar de tus objetivos.
Todos los años tenía amigos y retos dentro del bus, pero lo cierto era que no todos pasaban al siguiente año, o sea que tu felicidad no podía estar basada en la gente que te molestaba o los que te agradaban año a año, pues lo más común en el colegio era que quienes no superaban los retos de estudiar el idioma Alemán simplemente al siguiente año no volvían, entonces entendías que muchos o mejor dicho la mayoría en tu vida están de paso y simplemente hay que adecuarse a quienes estén de turno a tu lado, si luego se van solo porque decidieron no lograrlo no debe afectarte, ahora como mi naturaleza no era la de rendirme, a pesar de que a veces sacaba algunas malas notas, entendía que el año tenía cuatro bimestres, simplemente si algo salía mal en uno de ellos tenía que prepararme más duro para pasar los otros, pasaba bien a veces, otras pocas con las justas los cursos complicados pero esas pocas veces fue sobre todo cuando traía la adolescencia y la rebeldía encima, es esa época cuando tu ego está por encima de tu yo interior y por ello me esforzaba solo lo suficiente pero igual siempre pasaba.
Ahora que leo sobre excelencia entiendo que cuando tu ego está muy acrecentado, la excelencia puede llegar a ser tu última prioridad, pues ya con existir te crees que eres excelente, en esos momentos si no eres de los que te rindes te esforzarás sólo un poco para pasar pero si la excelencia es tu estilo de vida pasarás con sobresaliente siempre, además muchas de las demás personas, que te rodean año a año, notarás que irán variando, pero si tu compromiso es grande te verás a la cara al final del camino con los que sí estuvieron dispuestos de perdurar hasta terminar la escuela.
Ahora que tal con ser siempre respondón, que te cueste quedarte cayado ante las injusticias, abusos o simples diferencias de opinión, yo era así antes y me gané varias peleas por serlo, hoy entiendo que uno puede ser feliz donde otros simplemente son de lo más infelices y que la percepción o punto de vista desde donde vez las cosas son lo que definen los gustos de las personas, ambas partes siempre tendrán la razón y el discutir por ello es una pérdida de tiempo, por ejemplo a mí me gustaba viajar en ese bus del colegio, desde mi perspectiva de ese entonces, pero desde la perspectiva de ir hoy en uno público no lo tolero, ni bus ni ningún tipo de transporte público, como podrás entender lo que cambió no fui yo, sino mi perspectiva.
En pocas palabras, y si hablamos de religiones, por ejemplo, tener creencias por una u otra no quiere decir que el resto de gente que piensa distinto sea mala, si no todos lo seríamos porque nadie puede seguir los cientos o miles de credos que hay en el mundo, la paz, la convivencia y la felicidad se da en la misma medida en que la tolerancia por las creencias del resto reine en tu vida. La semana pasada casualmente, pensando en escribir sobre este tema, alguien de mi equipo con quien parecía ser todo felicidad mientras cobraba todas sus semanas, ahora que no lo hace me dijo, durante un intercambio de opiniones vía email, lo siguiente "...como si lo que escribieras fuera cierto, vives en una burbuja, así no puedes ser feliz...", y cito esto porque al estar escribiendo, contándole al mundo lo que más feliz me hace, rodeado de la gente que amo trabajando conmigo, pasando por los momentos de mayor creación en mi vida, con mi primer libro por salir, teniendo un empleo en uno de los mejores lugares para trabajar en el Perú, ganando dinero por hacer lo que más me gusta hacer tanto en mi empleo como en mi vida diaria, por todo eso yo sí me considero feliz, sin embargo siempre habrá gente que tu realidad les parezca patética, así siempre será en tu vida y a lo largo de la misma, es normal y algo con lo que debemos aprender a convivir y sobre todo a tolerar sin ofenderte por ello.
Para mi tranquilidad y la de mi familia mi primer nombre debería ser Persistencia y me esforzaré siempre por pasar al siguiente nivel, nuevamente quizás pasaré varias transiciones, y me sentaré una y otra vez adelante y con muchos nuevos para empezar de cero, pero si pasé y llegué a los sitios privilegiados alguna vez, seguramente lo puedo volver a hacer y todos lo podemos hacer, como en el bus del cole, al final nos sentaremos y nos miraremos las caras en silencio con quienes estuvieron dispuestos a trabajar bien para pasar junto a ti todos los niveles.
En el colegio hubo mucha gente que el idioma alemán también los venció y terminaron en otros colegios y seguramente fueron también felices allá, sin embargo a mí y a muchos otros "guerreros" un idioma no pudo vencernos y por el contrario lo llegamos a dominar y terminamos nuestra edad escolar hablándolo fluidamente, pasando por todos los niveles.
Ser respondón me costó muchas peleas en el bus, con gente mayor y todo, en la secundaria opté por dormir en el bus pero siempre en el asiento que me correspondía y haciendo valer mis derechos, pero aprendí que en boca cerrada no entran moscas, y aprendí también que a donde fuera, sería motor mas no director, sería líder mas no dirigente, sería empresario mas no político. Hay muchas diferencias entre ambas posiciones, y la principal, es que el primero lucha por alcanzar su visión, sus objetivos, lucha por su familia y está dispuesto a andar el camino con quienes estén dispuestos a acompañarlo, esforzándose siempre por pasar cada obstáculo, si lo que buscas en vez de eso es figurar, ser siempre considerado o nombrado y sacar el mayor provecho al más corto plazo, lo más seguro es que en el primer problema que se te presente saltarás del bus a la combi más cercana, que no necesariamente sea mejor, lo cual también estará bien si ese es el destino que tu elijes, pero te quedarás con la curiosidad de que habría pasado si pasabas al siguiente nivel en el bus donde ahora estás.
Lo óptimo probablemente sería ser un líder que dirija con los mejores resultados, perseverancia en el tiempo, y que tu voz sea escuchada y por ello seas seguido por mucha más gente, y si así lo logras pues felicitaciones, pero siempre pide que al llegar a serlo no te nubles de tus reales objetivos de sacar adelante a tu familia y sobre todo siempre de un forma legal y siendo auténtico, para ello recuerda que lo más importante es mantener siempre tu humildad y tu conciencia puesta en que siempre habrá mucho por aprender y que nadie es experto en esta vida, y también sabiendo que la creatividad delineará tu camino y si tu eres creativo o tienes gente creativa a tu alrededor déjalos ser, que las buenas ideas, en más de una oportunidad, han cambiado las vidas de millones de personas.
En la vida las oportunidades son como el bus o la movilidad de tu colegio, si estás esperándolo en el paradero adecuado te podrás subir cuando pasen, si no estás ahí simplemente escucharás la bocina y luego de unos minutos el bus continuará su camino, hacia el próximo paradero a recoger a otras personas y te dejará, pero ten por seguro que al día siguiente pasará nuevamente por ti y sólo de ti depende que estés listo, ahí y presente para no dejarlo pasar una vez más sin haberte recogido...
Las oportunidades que tomes en tu vida al igual que ese bus son sólo vehículos que te llevarán a un lugar donde te enseñarán cosas nuevas todos los días, durante tus primeros años nunca te rindas y continúa hasta el final, hasta alcanzar la más alta posición y cada uno de tus objetivos, cumple siempre tus ciclos y acaba todo lo que empiezas.
Nosotros no íbamos en micros ni en los carros de nuestros papás como en otros colegios, el colegio tenía sus propios buses en diferentes rutas y de kinder a cuarto de primaria, más o menos, nos íbamos a la segunda hora al cole y regresábamos a las sexta hora, es decir íbamos más tarde y regresábamos más temprano.
Ya en secundaria íbamos a la primera hora y regresábamos a la octava, o décima si es que te quedabas a ensayar música o entrenar algún deporte, a esa edad escolar la novena y décima nunca las conocí pues como buen rebelde mi tiempo de diversión en mi barrio no lo cambiaba por ninguna otra disciplina rígida.
Que hay que resaltar de todo esto y porque quería hablar de este tema, si para empezar lo que menos tolero en mi vida actual es tener precisamente que viajar en bus, combi o cualquier cosa que se le parezca. Hoy no tolero el transporte público por diferentes razones, pero las principales son por mi afición al buen manejo y lo segundo porque respeto y valoro mi tiempo y mi seguridad, y perderlos en función de una persona cuyas últimas prioridades son las mías me desespera. Bueno simplemente lo evito y soy feliz.
Sin embargo en el cole el bus tenía una connotación distinta, era una comunidad donde te ibas desarrollando, con reglas no escritas pero implícitas como lo es la vida, hoy que escribo sobre liderazgo analizo y me doy cuenta que es ahí donde tuve mi primera escuela sobre este tema, formamos nuestra conciencia por nuestros derechos, deberes y responsabilidades frente al resto de personas y es lo que paso a desarrollar a continuación.
Conforme ibas avanzando en tu edad inicial los sitios eran más adelante y conforme más pequeño eras, ibas más ajustado. En los primeros asientos íbamos los menores y de a tres, luego cada año que pasaba ibas retrocediendo empezándote a sentar de a dos y por lo general si la coordinación no te fallaba con la chica que te gustaba como mi amigo Marco y su amor platónico con quien toda la vida pretendió sentarse aunque no siempre lo lograba, pero su misión durante sus experiencias en el bus fue principalmente esa año tras año y ayer me lo contó, así cada uno tiene su propia historia y con sus propias prioridades.
Ahora, que sucedía cuando llegabas a los últimos asientos, los de más atrás, ahí podías sentarte de a uno o de dos y sólo con quienes tu lo permitieras, si estabas en primaria y el siguiente año te empezabas a ir a la primera y regresar a la octava pues simplemente te tocaba resignarte y regresar a empezar de cero desde adelante. No te quedaba otra, ese era tu destino y lo tolerabas, volver a empezar el ciclo y ser paciente hasta lograr los mejores puestos es parte de la vida y eso no te debe desenfocar de tus objetivos.
Todos los años tenía amigos y retos dentro del bus, pero lo cierto era que no todos pasaban al siguiente año, o sea que tu felicidad no podía estar basada en la gente que te molestaba o los que te agradaban año a año, pues lo más común en el colegio era que quienes no superaban los retos de estudiar el idioma Alemán simplemente al siguiente año no volvían, entonces entendías que muchos o mejor dicho la mayoría en tu vida están de paso y simplemente hay que adecuarse a quienes estén de turno a tu lado, si luego se van solo porque decidieron no lograrlo no debe afectarte, ahora como mi naturaleza no era la de rendirme, a pesar de que a veces sacaba algunas malas notas, entendía que el año tenía cuatro bimestres, simplemente si algo salía mal en uno de ellos tenía que prepararme más duro para pasar los otros, pasaba bien a veces, otras pocas con las justas los cursos complicados pero esas pocas veces fue sobre todo cuando traía la adolescencia y la rebeldía encima, es esa época cuando tu ego está por encima de tu yo interior y por ello me esforzaba solo lo suficiente pero igual siempre pasaba.
Ahora que leo sobre excelencia entiendo que cuando tu ego está muy acrecentado, la excelencia puede llegar a ser tu última prioridad, pues ya con existir te crees que eres excelente, en esos momentos si no eres de los que te rindes te esforzarás sólo un poco para pasar pero si la excelencia es tu estilo de vida pasarás con sobresaliente siempre, además muchas de las demás personas, que te rodean año a año, notarás que irán variando, pero si tu compromiso es grande te verás a la cara al final del camino con los que sí estuvieron dispuestos de perdurar hasta terminar la escuela.
Ahora que tal con ser siempre respondón, que te cueste quedarte cayado ante las injusticias, abusos o simples diferencias de opinión, yo era así antes y me gané varias peleas por serlo, hoy entiendo que uno puede ser feliz donde otros simplemente son de lo más infelices y que la percepción o punto de vista desde donde vez las cosas son lo que definen los gustos de las personas, ambas partes siempre tendrán la razón y el discutir por ello es una pérdida de tiempo, por ejemplo a mí me gustaba viajar en ese bus del colegio, desde mi perspectiva de ese entonces, pero desde la perspectiva de ir hoy en uno público no lo tolero, ni bus ni ningún tipo de transporte público, como podrás entender lo que cambió no fui yo, sino mi perspectiva.
En pocas palabras, y si hablamos de religiones, por ejemplo, tener creencias por una u otra no quiere decir que el resto de gente que piensa distinto sea mala, si no todos lo seríamos porque nadie puede seguir los cientos o miles de credos que hay en el mundo, la paz, la convivencia y la felicidad se da en la misma medida en que la tolerancia por las creencias del resto reine en tu vida. La semana pasada casualmente, pensando en escribir sobre este tema, alguien de mi equipo con quien parecía ser todo felicidad mientras cobraba todas sus semanas, ahora que no lo hace me dijo, durante un intercambio de opiniones vía email, lo siguiente "...como si lo que escribieras fuera cierto, vives en una burbuja, así no puedes ser feliz...", y cito esto porque al estar escribiendo, contándole al mundo lo que más feliz me hace, rodeado de la gente que amo trabajando conmigo, pasando por los momentos de mayor creación en mi vida, con mi primer libro por salir, teniendo un empleo en uno de los mejores lugares para trabajar en el Perú, ganando dinero por hacer lo que más me gusta hacer tanto en mi empleo como en mi vida diaria, por todo eso yo sí me considero feliz, sin embargo siempre habrá gente que tu realidad les parezca patética, así siempre será en tu vida y a lo largo de la misma, es normal y algo con lo que debemos aprender a convivir y sobre todo a tolerar sin ofenderte por ello.
Para mi tranquilidad y la de mi familia mi primer nombre debería ser Persistencia y me esforzaré siempre por pasar al siguiente nivel, nuevamente quizás pasaré varias transiciones, y me sentaré una y otra vez adelante y con muchos nuevos para empezar de cero, pero si pasé y llegué a los sitios privilegiados alguna vez, seguramente lo puedo volver a hacer y todos lo podemos hacer, como en el bus del cole, al final nos sentaremos y nos miraremos las caras en silencio con quienes estuvieron dispuestos a trabajar bien para pasar junto a ti todos los niveles.
En el colegio hubo mucha gente que el idioma alemán también los venció y terminaron en otros colegios y seguramente fueron también felices allá, sin embargo a mí y a muchos otros "guerreros" un idioma no pudo vencernos y por el contrario lo llegamos a dominar y terminamos nuestra edad escolar hablándolo fluidamente, pasando por todos los niveles.
Ser respondón me costó muchas peleas en el bus, con gente mayor y todo, en la secundaria opté por dormir en el bus pero siempre en el asiento que me correspondía y haciendo valer mis derechos, pero aprendí que en boca cerrada no entran moscas, y aprendí también que a donde fuera, sería motor mas no director, sería líder mas no dirigente, sería empresario mas no político. Hay muchas diferencias entre ambas posiciones, y la principal, es que el primero lucha por alcanzar su visión, sus objetivos, lucha por su familia y está dispuesto a andar el camino con quienes estén dispuestos a acompañarlo, esforzándose siempre por pasar cada obstáculo, si lo que buscas en vez de eso es figurar, ser siempre considerado o nombrado y sacar el mayor provecho al más corto plazo, lo más seguro es que en el primer problema que se te presente saltarás del bus a la combi más cercana, que no necesariamente sea mejor, lo cual también estará bien si ese es el destino que tu elijes, pero te quedarás con la curiosidad de que habría pasado si pasabas al siguiente nivel en el bus donde ahora estás.
Lo óptimo probablemente sería ser un líder que dirija con los mejores resultados, perseverancia en el tiempo, y que tu voz sea escuchada y por ello seas seguido por mucha más gente, y si así lo logras pues felicitaciones, pero siempre pide que al llegar a serlo no te nubles de tus reales objetivos de sacar adelante a tu familia y sobre todo siempre de un forma legal y siendo auténtico, para ello recuerda que lo más importante es mantener siempre tu humildad y tu conciencia puesta en que siempre habrá mucho por aprender y que nadie es experto en esta vida, y también sabiendo que la creatividad delineará tu camino y si tu eres creativo o tienes gente creativa a tu alrededor déjalos ser, que las buenas ideas, en más de una oportunidad, han cambiado las vidas de millones de personas.
En la vida las oportunidades son como el bus o la movilidad de tu colegio, si estás esperándolo en el paradero adecuado te podrás subir cuando pasen, si no estás ahí simplemente escucharás la bocina y luego de unos minutos el bus continuará su camino, hacia el próximo paradero a recoger a otras personas y te dejará, pero ten por seguro que al día siguiente pasará nuevamente por ti y sólo de ti depende que estés listo, ahí y presente para no dejarlo pasar una vez más sin haberte recogido...
Las oportunidades que tomes en tu vida al igual que ese bus son sólo vehículos que te llevarán a un lugar donde te enseñarán cosas nuevas todos los días, durante tus primeros años nunca te rindas y continúa hasta el final, hasta alcanzar la más alta posición y cada uno de tus objetivos, cumple siempre tus ciclos y acaba todo lo que empiezas.
3 Me gustó que...:
Mi estimado Jose Andres, te dije que no iba a esperar mucho tiempo en leer tu blog, soy un frustrado bloger, las ideas y experiencias pasan por mi mente por miles pero no siempre se como aterrizarlas ,a ver si un día compartimos ideas que te sirvan de inspiración para nuevos blogs.
Por lo del Bus, totalmente de acuerdo contigo, me hubiese gustado que comentes un poco mas sobre los choferes, Mauro, Mario, Vicente, Raul , Esteban, Paulino como digno reconocimiento de su labor y sobre lo que sentiamos cuando este ya "mencionado Bus" nos dejaba ....
Felcitaciones por lo de tu libro y sigue ADELANTE !!!
Jeje, que bueno chocherita, que bueno que te gustara, de hecho me hiciste ahora acordar de algo que pensé escribir sobre los choferes y es que siempre saludaban ,todos los dìas, cuando normalmente la peor primera impresiòn que te puedes llevar de una persona es que te dejen con un saludo al no responderlo, ellos han visto y saludado dìa tras dìa a cada uno de los que pasamos por el Max Uhle, realmente unos heroes invisibiles peor que todos siempre los apreciamos y bastante.
No se tu pero cuando a mi me dejaban, corrìa sin parar desde mi casa hasta la cuesta del àngel, tremenda cuesta y la subìa corriendo y lo agarraba a veces ahì en misti, creo que hoy no correrìa ni media cuadra de la Av Bolognesi antes de caer rendido sin aire, pero realmente lo hacìa bien seguido y siempre lo alcanzaba, QUE TAL FÌSICO!!!...
Mi querido Jose, desde hace algun tiempo soy seguidor de tu blog, esta maniana como en muchas otras entre a ver que nuevo tema habias publicado y la verdad es que tu ultimo escrito me llamo la atencion y tenia un ingrediente especial que me animo a escribirte, tal vez es porque senti que en algunos pasajes me hablabas a Mi, yo fui uno de los que tiro la toalla en el cole cuando tuve problemas con el aleman, salir del Max Uhle fue mi primer gran error...Claro que el "consuelo" que tengo es que a los diez anios tienes que hacer lo que tu padre dice y en ese entonces el criterio de mi padre dijo que debia irme a otro colegio...Grave error!!!! Y en mi caso salir del Max Uhle para ir a otro colegio no fue saltar del bus a la combi sino fue saltar de una limusina a un tico porque en el Max Uhle fui feliz y no valore lo que tenia en cambio en mi segundo colegio pase seis anios muy duros donde mis companeros me hacian la vida imposible por ser un poco mas blanco que ellos, por llegar de un colegio caro, por ser tranquilo y no me meterme con nadie (el que Tu seas tranquilo le exaspera mucho a los abusadores), en fin por mil y un motivos...Pero como dicen que los hombres somos los unicos que cometemos el mismo error dos veces yo volvi a saltar de la limusina a un tico ya bordeando los treinta anios cuando estuve en una buena empresa con buenos companeros y amigos y en un feliz ambiente laboral para irme a otra que era muy informal y con malos companeros unicamente por la tonteria de los resultados a corto plazo que supuestamente me ofrecia la empresa informal. Cometi el mismo error dos veces...Han pasado dos anios desde que eso ocurrio pero confio en Dios y en la madurez que ahora tengo que ya no me dejare vencer tan facilmente de ahora en adelante. Bueno amigo mio me despido y gracias por regalarnos este Blog.
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